902 88 57 66 prysma@prysma.es

Mitigación y compensación de emisiones GEI

El clima ejerce una gran influencia, quizá cotidiana e inadvertida, en nuestras vidas. Esta influencia es fácilmente perceptible en las actividades directamente relacionadas con los ecosistemas (agricultura, ganadería…), pero también, aunque de forma menos aparente, con actividades económicas como el turismo, tan importante en la economía de nuestro país.
Por todo ello, el cambio climático, causado por el calentamiento global, se ha convertido en unos de los problemas ambientales globales más importantes de este siglo.

Hoy en día muchas empresas se plantean el objetivo de conocer la Huella de Carbono asociada a sus actividades, instalaciones o productos, como medida de su impacto en el cambio climático.

Una vez que la organización ha calculado su Huella de Carbono, el siguiente paso es tratar de reducirla, inicialmente implantando mejoras internas (reducción de consumo de electricidad, combustibles, cambios en las fuentes de energía…). Sin embargo, puede llegar un momento en que estas medidas se agotan, por lo que hay que buscar alternativas. Una de estas alternativas es la compensación de las emisiones.

La compensación de emisiones consiste en colaborar en proyectos de reducción, evitación o remoción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero fuera del ámbito de la organización, de manera que las emisiones de Gases de Efecto Invernadero que se evitan con estos proyectos pueden” descontarse de la Huella de Carbono de la organización. Esta compensación de emisiones se materializa en la compra de “certificados” en los “mercados de carbono”. Se trata de comprar voluntariamente una cantidad de créditos de carbono proporcionales a cantidad de toneladas de Gases de Efecto Invernadero que se quieren compensar.

Existen múltiples opciones, y la organización podrá elegir teniendo en cuenta criterios técnicos (tipo de proyecto, por ejemplo, proyecto de captación o sumidero de carbono o proyecto de evitación mediante ahorros o eficiencia energética, sustitución de energías…) o de la localización geográfica, por ejemplo.

Por otro lado, es importante mencionar que, en la actualidad, existen dos grandes grupos de mercados de carbono: el mercado regulado y el mercado voluntario. En el primer caso tendrían que operar aquellas empresas y países que están afectadas por el protocolo de Kyoto. En el segundo caso podrían operar aquellas organizaciones que deciden voluntariamente reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero.
Dentro del mercado regulado podemos hablar de mecanismos como el Comercio de Emisiones (ETS: Emission Trading System) que permite que intercambiar “derechos de emisión, Mecanismos de Aplicación Conjunta entre dos países afectados por el protocolo de Kyoto y Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) mediante el desarrollo de proyectos en países en vías de desarrollo. Estos últimos mecanismos (MDL) son muy complejos, tanto a nivel técnico como documental, ya que requieren un complicado y exhaustivo proceso de verificación por tercera parte y su aprobación por la Autoridad Nacional Designada.
Por otro lado, el hecho de que muchas organizaciones que no están afectadas por el Protocolo de Kyoto, hayan decidido conocer su Huella de Carbono y fijar objetivos de reducción, ha impulsado la creación de mercados voluntarios de derechos de emisión o de créditos de carbono.

Otro factor que probablemente ha influido también en la creación de estos mercados voluntarios es precisamente la complejidad administrativa, e incluso económica, del proceso de aprobación de los MDLs mencionados anteriormente, que hace inviable en muchos casos que pequeños proyectos puedan obtener la calificación como MDL.
A nivel autonómico, se están creando Sistemas de Compensación de Emisiones, basados en Catálogos de Proyectos de Compensación, para los que se garantiza que cumplen con todos los requisitos necesarios y que están sometidos a un proceso de verificación y monitorización. Éste es el caso, por ejemplo, del Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE), de MADRID CO2MPENSA.

Existen también otros proyectos creados y gestionados por ONGs, como es el caso del proyecto CeroCO2, gestionado por la Fundación Ecología y Desarrollo, que permiten a las organizaciones elegir el proyecto al que quieren comprar créditos de carbono.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *