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SOSTENIBILIDAD: EL PAPEL DE LAS CIUDADES EN LA ECONOMÍA BAJA EN CARBONO

La sostenibilidad forma ya parte de nuestra vida cotidiana, pasando de ser una mera preocupación medioambiental, a ser relevante en ámbitos políticos y económicos, especialmente las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que ha llevado a diferentes organismos a incluir su reducción entre sus principales objetivos de futuro, junto con otros como la salud, la educación o el desempleo.

La ONU, entre uno de sus 8 Objetivos del Milenio, destaca el de Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y dentro de los 5 objetivos de la Estrategia Europea 2020, hay uno focalizado en Cambio climático y sostenibilidad energética que se concreta en 3 objetivos específicos: la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero un 20% menores a los niveles de 1990, un aumento del 20% en energías renovables y un aumento del 20 % de la eficiencia energética.

Las ciudades juegan un papel clave en la consecución de estos objetivos, ya que son tanto importantes causantes del problema como centro esencial para su resolución mediante estrategias globales.

~¿Por qué son claves las ciudades?~

  • En este momento, las grandes ciudades consumen 2/3 de la energía total a nivel global y son las responsables del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero; y éstas siguen creciendo sin dar señales de que esta tendencia vaya a cambiar.

  • Más del 90% de las ciudades son costeras, y por tanto casi todas ellas afectadas por riesgos de inundaciones por incremento del nivel del mar y fuertes temporales, y el 70% ya está sufriendo las consecuencias del cambio climático.

  • Los efectos económicos del cambio climático son casi tan devastadores como los meteorológicos. Inundaciones o sequías, grandes nevadas o tormentas pueden afectar de una forma importante en los presupuestos de las ciudades e interponerse en operaciones comerciales.

Desde hace tiempo existen numerosas iniciativas que de una manera u otra han involucrado a las ciudades en la gestión y desarrollo de estrategias para promover la sostenibilidad, siendo las Agendas 21 una de las más conocidas. Estas sin embargo, han quedado en algunos casos obsoletas, por lo que en los últimos años han surgido otras iniciativas a escala urbana que recogen los antes mencionados objetivos de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático.

Entre ellas se pueden destacar el C40 y el Pacto de los Alcaldes.

ciudad baja en carbono

El C40, fundada en 2005, es una agrupación de ciudades a nivel internacional que trabajan conjuntamente para la reducción de las emisiones de CO2. Actualmente hay 83 ciudades afiliadas realizando 10,000 acciones contra el cambio climático, en las que hay involucradas 1 de cada 12 personas de la población mundial.

En esta agrupación se encuentran ciudades de los 5 continentes como:

tabla1

Entre muchas otras.

Éstas definen siete áreas de trabajo: Planificación urbana y desarrollo, Desarrollo económico y financiero, Energía, Gestión de residuos sólidos, Adaptación al cambio climático y gestión del agua, Medición y planificación, y Transporte.

En el C40 participan exclusivamente grandes ciudades y “megacities”, quedando excluidas las ciudades medianas y pequeñas (menores de 500.000 habitantes), que en continentes como el europeo representan el 90% del total.

mapa2

La necesidad de articular mecanismos que permitan a los gobiernos de estos municipios articular estrategias de lucha contra el cambio climático y de sostenibilidad ha encontrado respuesta en una iniciativa europea de  participación voluntaria, el Pacto de Alcaldes. Esta iniciativa se presentó por la comisión europea en 2008, y en ella los municipios participantes adquieren el compromiso de mejorar la eficiencia energética y la utilización de energías renovables en su territorio, pudiendo participar todas las autoridades locales europeas, desde pequeños municipios hasta capitales o áreas metropolitanas importantes.

La Comisión Europea lanzó el último Pacto de los Alcaldes en octubre de 2015 en el que se reforzaron los tres pilares principales del acuerdo: la Atenuación, la Adaptación y la Energía segura, sostenible y asequible. Actualmente hay más de 6.000 firmantes en Europa, norte de África y Asia que ya han desarrollado o bien se han comprometido a desarrollar un Plan de Acción para la Energía Sostenible.

Algunas ciudades adheridas son Lugoj (Rumanía, 47.000 hab.), Dorno (Italia, 4.600 hab.) o Aldover (España, 918 hab.).

En el caso de Europa, un elemento fundamental que permite el desarrollo de políticas urbanas en el ámbito de la sostenibilidad son los fondos de financiación, que están alineados con la filosofía y estrategia de los distintos organismos que trabajan por la sostenibilidad y contra el cambio climático.

Europa, concretamente, ha articulado programas para financiar acciones a escala local en ámbitos como la sostenibilidad, contra el cambio climático, por la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero o por la potenciación de uso de energías renovables, o bien ha incluido estos aspectos en programas con otras temáticas. Algunos ejemplos de estas subvenciones son:

Lo interesante aquí es observar cómo la sostenibilidad y sus objetivos aparecen de forma transversal en todos estos programas, incluso en aquellos centrados en cuestiones como la innovación o el desarrollo urbano. De hecho, para poder acceder a muchos de los fondos se requiere a los municipios demostrar su compromiso con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático, lo que sin duda demuestra hasta qué punto esto forma ya parte inextricable de las políticas a cualquier escala, entre las que destaca la urbana.

Fuentes:

http://www.un.org/es/millenniumgoals/

http://ec.europa.eu/europe2020/index_es.htm

http://www.c40.org/

http://www.pactodelosalcaldes.eu/index_es.html

Autores:

Laura Capel Tatjer
Ariadna Hinojosa Ramos

Prysma